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Directrices G4 de GRI, la Sustentabilidad integrada al Negocio

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27 Mayo 2013

Diversas reacciones gatilló la cuarta generación de directrices G4 de GRI, luego de su lanzamiento oficial ante más de 1.500 asistentes, en Amsterdam, Holanda.

GRI ha optado por reforzar la adopción del principio de cumplimiento o explicación; de esta forma, se estaría buscando mejorar la calidad de los contenidos del reporte mediante “mejores explicaciones” en vez de “mayor cantidad de explicaciones”

“La apuesta de G4 es lograr que la sustentabilidad se integre al núcleo de la estrategia de los negocios”. Con esta máxima, Global Reporting Initiative puso en marcha este 22 de mayo un ambicioso plan para potenciar el reporte de sustentabilidad de las empresas.

Las nuevas directrices de GRI tienen como objetivo central apoyar a las organizaciones para que preparen reportes de sustentabilidad que de verdad importen; fomentar el reporte de información realmente valiosa acerca de los asuntos más críticos relacionados con sustentabilidad en las organizaciones; y estandarizar el proceso de reporte para así poder hacerlo comparable.

Para lograrlo, G4 ha incorporado los siguientes cambios en relación a su antecesor, las directrices 3.1:
La materialidad es clave: qué es lo importante para ser reportado y dónde es importante reportarlo son las premisas que se deberán ver reflejadas en los reportes bajo G4; es decir, los esfuerzos del reporte deberán centrarse en los impactos, los riesgos y las oportunidades propias de la materialidad.

Los niveles desaparecen: Los niveles de aplicación A, B y C dejan de existir, dando paso a dos opciones para reportar “en concordancia con” las directrices de GRI: la opción “core” –nuclear en español-, o la opción “comprehensiva”. La principal diferencia es que la segunda opción contiene mayores requerimientos en los ámbitos de gobernabilidad y estrategia, por lo que buscaría un mayor involucramiento de la alta administración y el directorio de la empresa en las definiciones estratégicas sobre sustentabilidad. Así, quienes opten por la opción “core”, posiblemente entenderán el reporte de sustentabilidad como una “licencia para operar”, mientras que quienes se decidan por la opción “comprehensiva”, considerarán el reporte de sustentabilidad como una verdadera “licencia para liderar”.

Cumplimiento o explicación: al igual como lo hiciera recientemente la SVS en el ámbito del gobierno corporativo para las S.A.A, GRI ha optado por reforzar la adopción del principio de cumplimiento o explicación; de esta forma, se estaría buscando mejorar la calidad de los contenidos del reporte mediante “mejores explicaciones” en vez de “mayor cantidad de explicaciones”. Además, en la narrativa propia de los reportes de sustentabilidad el mensaje de GRI es bastante claro: se requieren mejores contenidos de fondo.

Guías e implementación van por separado: los reportes de sustentabilidad se podrán construir en base a dos documentos: la primera parte o guía de 94 páginas sobre las directrices G4 que establece el marco de referencia para reportar, y la segunda parte o manual de implementación que facilita el cómo reportar. Si bien es recomendable que ambos documentos sean utilizados complementariamente, el manual de implementación -de 266 páginas- será esencial como elemento de consulta para aquellas organizaciones que reporten sustentabilidad.

El nuevo proceso iniciado con G4 impone significativos desafíos para las empresas en el reporte de sustentabilidad: no sólo tendrán que iniciar un proceso de actualización en la adopción de las directrices G4, sino que se verán enfrentadas a definiciones estratégicas para incorporar la sustentabilidad en el corazón del negocio, lo que conllevará cuestionamientos, reformulaciones, y conversaciones que necesariamente tendrán que escalar en la jerarquía organizacional.

El nuevo proceso iniciado con G4 impone significativos desafíos para las empresas en el reporte de sustentabilidad: no sólo tendrán que iniciar un proceso de actualización en la adopción de las directrices G4, sino que se verán enfrentadas a definiciones estratégicas para incorporar la sustentabilidad en el corazón del negocio, lo que conllevará cuestionamientos, reformulaciones, y conversaciones que necesariamente tendrán que escalar en la jerarquía organizacional.

Como consecuencia, se espera una mejor identificación de qué es lo importante de reportar, un mayor involucramiento de la alta administración en las decisiones referidas al reporte, y la definición estratégica de cada compañía respecto a si optará por reportar bajo la versión “nuclear” o si utilizará la opción “comprehensiva”.

Además, producto de los cambios introducidos en G4, es esperable que la comunidad de inversionistas -históricamente renuente a utilizar la información contenida en los reportes de sustentabilidad por ser de naturaleza no financiera-, incremente su valoración y utilización para sus decisiones de inversión.

Un extracto de esta nota fue publicado el 24 de mayo de 2013 por Acción RSE. Para revisar esta publicación haga click aquí.