Presione enter para buscar

Emprendedores sociales: los líderes de la sustentabilidad

c
Los comentarios están deshabilitados en Emprendedores sociales: los líderes de la sustentabilidad
8 Mayo 2013

Por cuarto año consecutivo, los emprendedores sociales lideran la sustentabilidad, y el liderazgo de los gobiernos nacionales cae a su peor nivel desde el 2010

Estos son los resultados de la última encuesta Sustainability Leaders 2013, realizada conjuntamente por GlobeScan y SustainAbility a más de 1.100 expertos calificados en sustentabilidad de más de 53 países.

A nivel empresarial, destacan Unilever, Patagonia, y Puma entre las firmas de mayor liderazgo en sustentabilidad, las que año tras año deslumbran por la consistencia y consecuencia de sus acciones para un desarrollo sustentable.

En el caso de Unilever, se destaca el liderazgo de su CEO Paul Polman, quien ha confrontado con determinación la mirada cortoplacista y unidimensional de la maximización de beneficios para el accionista; en sus propias palabras, “si logramos nuestros objetivos de sustentabilidad y nadie nos sigue, entonces habremos fallado”.

El liderazgo de Patagonia se sustenta en la transparencia y honestidad de sus iniciativas y actividades; en su operación es consistente con la causa de su modelo de negocios: primero el planeta y las personas, luego las utilidades.

En el caso de Puma, se destaca su liderazgo mediante la documentada y consistente incorporación de factores medioambientales en su Estado de Resultados.

Si bien estos casos son destacables, en esta nota quisiera detenerme a reflexionar en dónde están los verdaderos liderazgos entres los distintos grupos que movilizan al desarrollo sustentable.

Cabe preguntarse entonces cuál es el rol de las ONGs como articuladores de proyectos de alto impacto. Esta encuesta da luces al respecto: mientras en Europa las corporaciones están mejor rankeadas que las ONGs en liderar la sustentabilidad, en América Latina las ONGs están muy por sobre las corporaciones, por lo que los emprendedores sociales de este lado del mundo hacen bien al aliarse con ONGs en la medida que no se “institucionalicen” y mantengan su espíritu emprendedor, pero obviamente sin quedarse en las ideas, pasando al siguiente nivel del desarrollo de iniciativas de “alto impacto”.

Una primera mirada arroja como líderes de la sustentabilidad a los emprendedores sociales, seguidos por los líderes de la comunidad científica, por lo que para sorpresa de muchos, el motor del liderazgo sustentable no surge de fuentes institucionales como las corporaciones o el gobierno, sino que de emprendimientos e individuos. Esto queda de manifiesto en la parte baja de la tabla, donde aparecen los líderes corporativos y los gobiernos nacionales ocupando 22% y 3% de aprobación en su liderazgo en sustentabilidad respectivamente; en el caso de los gobiernos nacionales, es su peor ubicación en los últimos 4 años.

Una segunda mirada da cuenta de que los emprendedores sociales están dejando atrás a las ONGs en términos de su liderazgo, las que se están quedando “estancadas” en comparación a su desempeño hace un par de años atrás. Si bien ésta es una buena noticia para los emprendedores, queda la sensación de que muchos de los emprendimientos sociales tendrían un mayor impacto si contasen con el soporte de ONGs y de las propias corporaciones, y particularmente de aquellas que no busquen “vestirse” con el soporte a dichos emprendimientos.

Esto nos lleva al siguiente punto de esta reflexión: ¿Cuál es el mejor forma de vincular el emprendimiento social con los recursos corporativos?, y ¿Cuál es el peso relativo de las ONGs v/s las corporaciones en liderar el desarrollo sustentable?

Para responder a la primera pregunta, quisiera comentar que las iniciativas de sustentabilidad parecieran permanecer en el mundo de las micro-ideas, no logrando convertirse en acciones estructuradas que permitan generar un alto impacto en la creación de valor empresarial. Cabe preguntarse entonces cuál es el rol de las ONGs como articuladores de proyectos de alto impacto. Esta encuesta da luces al respecto: mientras en Europa las corporaciones están mejor rankeadas que las ONGs en liderar la sustentabilidad, en América Latina las ONGs están muy por sobre las corporaciones, por lo que los emprendedores sociales de este lado del mundo hacen bien al aliarse con ONGs en la medida que no se “institucionalicen” y mantengan su espíritu emprendedor, pero obviamente sin quedarse en las ideas, pasando al siguiente nivel del desarrollo de iniciativas de “alto impacto”.

Ahora, volvamos a las compañías para plantear la pregunta que a todo Gerente General le gustaría resolver: ¿qué hace a una compañía ser percibida como líder en sustentabilidad?

En primer lugar, su compromiso con los valores propios de la sustentabilidad, es decir, que sus actividades sean percibidas como genuinas, como parte de su ADN, de sus valores y de su cultura, y no como un mero acto de filantropía o de eco-moda. Esto es lo que se conoce como advocacy: te sigo porque te creo, no por lo que me quieres hacer creer. Aquí, la sustentabilidad utilizada como “blindaje corporativo” le jugará tarde o temprano en contra a la propia firma.

En segundo lugar, se valora la transparencia y comunicación de las empresas respecto a sus planes de desarrollo sustentable.

Y en tercer lugar, se valora a las empresas que incorporan la sustentabilidad como parte del “núcleo de su modelo de negocios” es decir, como una parte integral de los medios mediante los cuales la compañía gana dinero legítimamente.

Estos tres elementos conforman el “triangulo del liderazgo” en sustentabilidad, que analizaremos en una futura reflexión.

Esta reflexión fue escrita por Germán Heufemann; lo invitamos a descargar aquí los resultados de la encuesta Sustainability Leaders 2013.